Recuerdo alguna vez pasar por alguna calle en la que hubiese preferido vivir era un tramo enorme concurrido de día olvidado de noche ese camino fue mi leal compañero supo escuchar con paciencia mis quejas de medio día aguanto en sus veredas mis carreras maratónicas por llegar a la universidad mis paseos con manadas de chicos alborotados hablando a gritos de todo un poco sin entender nada al caer la noche cuido de mi cuando tambaleante me abría paso por sus cuadras lleno de alcohol y con una sonrisa pendenciera en el rostro todo esto parecería mucho ya que es mas que cualquier ayuda que haya recibido de algún simple mortal pero eso no fue todo lo que hizo por mi una tarde que rosaba el frio viento mi piel guio mi mirar hacia un portal en el cual aprecie a una coqueta criatura que me miraba con ojos pasmados y fijos y con una sonrisa no antes vista yo simplemente atine atónito a mirarla y sonreír tímidamente pude notar a pesar de el grosor de su venta como sus mejillas se sonrojaban al verse correspondida luego me hizo adiós con las manos y escapo de mi vista yo camine en forma automática hasta el autobús encontré un asiento y no pare de pensar en ella con la misma velocidad con que las llantas me llevaban a casa al día siguiente solo esperaba salir a la hora adecuada de estudiar salía casi corriendo para darle encuentro en su ventana y simplemente no la vi tenia ganas de tocar el timbre del intercomunicador pero cobarde no lo hice y así pasaron días sin verla y un día casi resignado regresando a rastras por las sendas de mi amigo el camino logre toparme con esa bella aparición esta vez estaba montada en un auto deportivo en su cochera escuchando una música que consideraba odiosa me detuve frente a ella y no me moví le hice señas para que saliera del auto la note con algo de temor me hacia señas desde adentro diciendo que no podía pero su rostro me decía que si quería en medio de este conflicto encontré una solución fui rápidamente hacia la esquina arranque una pedazo de hoja de cuaderno y le escribí diciéndole quien era lo mucho que me gustaba y que esta situación no podía continuar tendría que conocerla o moriría en el intento como posdata puse mi correo al día siguiente comenzamos ha conocernos por este medio pagano que es el internet el cual precisamente no es mi preferido ya que en persona la gente se entiende mejor entonces de apoco supe algunas cosas suyas como por ejemplo que era apenas una niña colegial pero que no iba al colegio porque tenia profesores privados en casa que vivía con su hermano el que algún día pensé equivocadamente era su enamorado también su padre un oficial de la policía que me inspiraba mucho pavor con tan solo mirarlo de lejos y prefería de lejos para así salvaguardar mi integridad física y muchas cosas mas notaba en ella la ausencia de su madre tenia también valores muy claros un bello carisma de niña que podía notar las noches cuando se escapaba conmigo con el pretexto de comprar algo y aunque fueran pequeños momentos me bastaron para enamorarme de ella así paso el tiempo mientras alimente al amor pero a la vez tenia que hacerme a la idea de que era un imposible un simple sueño de repente una oscura tarde que veía caer la noche me encontraba bailando ritmos impropios capaces de romper los huesos mas recios con un grupo numeroso de universitarios narcotizados por el sonido envolvente de una melodía repetitiva que propiciaba el desenfreno entre olores a tabaco risas alcohol lugar del cual de pronto tuve el animo de escapar y automáticamente dirigí mi cuerpo hacia la casa de la chica dulce en la ventana llegue a la esquina y me dije a mi mismo tal vez no se encuentre lo mejor es que regrese a la fiesta además nunca la encuentro pero algo dentro de mi me impulso a no retroceder compre unos chicles de menta y me aventure a su encuentro cuando de pronto la vi en el auto deportivo ese bello camaro azul que tocaba la melodía que tanto gustaba a mi amada entonces ella me vio con sorpresa bajo el volumen salió del auto y me saludo me dijo que estaba sola con su hermano en casa dijo que buscaría un pretexto y saldría un momento conmigo y así espere en la acostumbrada esquina pasaron los cinco minutos y se transformaron en quince típico de las chicas y salió como siempre con esa sonrisa que me volvía tan cuerdo ya que mi estado natural es la locura entonces apresuramos el paso y al doblar la otra esquina tome su mano llegamos a la tienda compro lo que quiso y cuando regresamos exactamente a la espalda de su casa no pudo ocultar su nerviosismo y aunque no lo crean tampoco yo el mío la tome de la mano y ahí fue su primer beso cualquiera podría pensar que para mi fue uno mas pero ya ha pasado realmente mucho tiempo y aun lo recuerdo en una forma tan vivida ese fue sin lugar a dudas mi pasaje por unos instantes a una adolescencia dulce y cándida que me salte que deje de vivir tal vez obnubilado por esa locura y prisa adolescente que muchos tenemos donde pretendemos pasar en un año todo lo que podríamos pasar en una década esa noche esa niña me dio una gran lección después de eso claramente tuve que darme cuenta que una relación a escondidas era improbable y nos alejamos por el bien de ambos pero nunca olvidare a la chica de cabellos dorados que siempre imagino ver las pocas veces que aun cruzo por su ventana.
